Zombirius: Un estudio clínico basado en observaciones.
El microorganismo de naturaleza vírica denominado arbitrariamente “Zombirius” ha resultado ser, a la vista de las observaciones, una de las potenciales plagas mas mortíferas y misteriosas con las que el ser humano se ha enfrentado jamás.
Su origen es hasta la fecha desconocido, si bien las únicas muestras y casos de estudio disponibles se han hallado en épocas recientes (no antes de 1943), abundante documentación y evidencias de tipo arqueológico permiten a algunos expertos sugerir que el contacto del ser humano con esta enfermedad podría devenir tan antiguo como la propia especie.
Morfología de la amenaza: El microorganismo.
El virus conocido como Zombirius reviste la forma de retrovirus, al igual que en el caso del VIH son virus con una envoltura proteica, que presentan un genoma de ARN (acido ribonucleico) monocatenario y se replican de manera inusual a través de una forma intermedia de ADN bicatenario. Este proceso se lleva a cabo mediante una enzima: la retrotranscriptasa o transcriptasa inversa, que dirige la síntesis de ADN a través de ARN y posee una importancia extraordinaria en la manipulación genética. Una vez se ha pasado de ARN monocatenario a ADN se inserta dentro del ADN propio de la célula infectada donde se comporta como un gen más.
Como hemos visto las potencialidades teratógenas (de potencialidad mutante) de este microorganismo son del todo evidentes.
El virus Zombirius destaca por su escasa o nula interacción con otros microorganismos, en pruebas de laboratorio realizadas ha resultado del todo punto fatal al contacto con otros virus, bacterias y agentes infecciosos, todos ellos mueren irremisiblemente al contacto con el patogeno en el espacio de segundos.
Este mismo efecto se observa al contacto con macroorganismos como animales o plantas, en inserciones realizadas en cultivos sanguíneos se ha podido contemplar como tanto hematíes, leucocitos y todo tipo de células arrastradas por el torrente sanguíneo sucumben súbitamente al contacto con las paredes proteicas del virus.
Pensamos que esta pared proteica podría ser la clave del éxito infeccioso del Zombirius, ha demostrado ser a lo largo de las pruebas realizadas un autentico veneno de corte metabólico capaz, al contacto con una célula, de detener, repentina y totalmente todas las reacciones químicas en el interior de esta. Aunque se desconoce el mecanismo concreto se sospecha que la enzima bautizada como R5S27, presente en la envoltura proteica podría estar implicada.
Tal y como hemos estado exponiendo el virus Zombirius resulta fatal al contacto con toda forma de vida, incluso vírica, actuando como un agente toxico que paraliza toda reacción química y causando por tanto la muerte inmediata, podría ser a día de hoy la toxina mas potente conocida, por encima incluso de la toxina botulímica, de no ser por el carácter infeccioso que presenta al contacto con determinadas células del organismo humano como las células nerviosas o la medula ósea roja.
En efecto, pese a ser letal para cualquier otra célula, el Zombirius muestra su verdadero ser como retrovirus, al ser inyectado en un cultivo de células nerviosas humanas, en cuyo ADN se infiltra a través de la enzima retrotranscriptasa formando a partir de ese momento parte intrínseca de sus genes y mutando dicha célula en lo que se ha venido a llamar “nervi mortis”, un nuevo tipo de célula nerviosa humana de muy peculiares caracteristicas.
Este efecto no ha sido observado en células nerviosas de ninguna otra especie sometida a contaminación, siendo por tanto privativo de las humanas.
La gran interrogante acerca de el sistema de reproducción de este extraordinario organismo, que venia siendo un misterio desde que se pudo comprobar que al contrario que cualquier otro retrovirus, no utilizaba las células del cuerpo invadido para inyectar su ADN y utilizar sus mecanismos como vector de reproducción, fue resuelta al examinar la medula ósea roja de los especimenes humanos infectados y aún no reanimados.
La medula ósea roja, presente en los huesos planos como esternón o pelvis tiene una función hematopoyética (produce las células sanguíneas), en un organismo humano infectado con el virus Zombirius este órgano es invadido inmediatamente por el virus y contrariamente a lo esperable, no solo no muere al contacto con este sino que, al igual que en el caso de las células nerviosas, es invadido y mutado por el retrovirus.
A partir de ese momento la medula ósea comienza a producir el virus que inunda el torrente sanguíneo, utiliza los mecanismos de producción de células sanguíneas para expandirse por su huésped, deviniendo la infección desde entonces imparable.
Este único y tremendamente eficaz modo de actuación del virus, no centrado en los modos infecciosos normales presentes en la naturaleza, sino en órganos y funciones corporales concretas, así como el hecho de que esta solo se da en sujetos humanos, resultando simplemente letal para otras especies, ha inducido a mas de un experto, entre los que yo mismo me cuento, a sospechar la naturaleza artificial de este organismo.
Dada la falta de pruebas y el desconocimiento que aún hoy tenemos sobre este virus, solo se puede especular sobre su origen.
A consecuencia del secretismo y obstrucción que los poderes, tanto públicos como privados, han ejercido sobre la existencia y manifestaciones del mal que nos ocupa, no ha sido posible realizar estudios más profundos y continuados.
Doctor Zhing Tena.
Profesor adjunto de microbiología de la universidad de Varanasi.
































