Martes, día 28 de Septiembre de 2010, 23:45h.
En algún lugar de los madriles.
Toses y nervios en una sala, la luz es poca y se difumina entre el humo de multitud de cigarrillos, las toses de protesta de los no fumadores son recibidas con oidos sordos, hoy no chavales, hay demasiado en juego y muchos nervios, hoy os lleváis vuestra racioncita de cáncer.
Salvo 4 fluorescentes en el techo la única luz blanca proviene de los monitores, hay docenas, ningún brujo que se precie ha querido perderse el histórico evento. Todo ha sido puesto a punto, se acerca la hora, meses de trabajo están a punto de dar sus frutos, ¿funcionara?, es la pregunta en el aire.
Después de años de fracasos, infamias y provocaciones de la patronal, los sindicatos por fin estaban reaccionando conforme se esperaba de ellos. Tras la convocatoria de huelga general del 29-S poca gente tenia fe en el exito de esta, especialmente después de la fallida del 29-J en Euskadi, la moral era baja, los afiliados sentían a sus representantes obsoletos, era necesario un cambio, campo abonado para nueva gente y nuevas ideas, como siempre en la historia, cada vez que se presenta una demanda, alguien acaba proporcionando la oferta.
Empezó como un cuchicheo, una ocurrencia graciosa entre los delegados mas jóvenes, pero como suele ocurrir, los chistes y los rumores viajan mas rápido que la fibra óptica, no tardo en hacerse una propuesta en firme: A día de hoy casi todo el sistema económico, laboral e industrial esta informatizado, nada puede hacerse sin el ordenador, ese elemento tan raro y casi de ciencia ficción que comenzó a surgir en las oficinas cuando los actuales dirigentes sindicales eran aún enlaces era ya omnipresente, todo, facturas, pedidos, comunicaciones, informes, partes…….pasaba a través de los ordenadores, no había una mesa sin uno, y cuanto mayor era la jerarquía, mas dominaban el mundo.
Los piquetes físicos se habían vuelto anticuados, no funcionaban, era necesario ir un paso mas allá, en un mundo informatizado tumbar las redes significaría sembrar el caos en todo el entramado empresarial.
No pocas objeciones se pusieron, pero todas se salvaron, si paralizar las redes podía considerarse sabotaje ¿no lo era también el pinchado de ruedas, los bloqueos y la silicona? ¿No sería incluso menos incruento? ¿Acaso no tenian informáticos los sindicatos? Si estos no podían con todo era seguro que multitud de hackers aceptarían encantados colaborar con la iniciativa. ¿La información? ¿Que mejor que la obtenida de los propios trabajadores usuarios (y a veces administradores) de esos sistemas?
Durante dos meses, correos, chateos y mensajes privados en las redes sociales circularon, poca gente sabia lo que se preparaba, pero muchos olían algo.
Faltaba menos de un minuto para la medianoche, las conversaciones cesaron y el volumen fue bajando al de murmullo de fondo, era el momento de empezar. Los servidores elegidos empezaron a ser atacados desde múltiples ubicaciones, no solo desde esa sala, sino desde multitud de lugares privados, IP´s de todo tipo se sumaban, se enviaron pings infinitos desde linux, paquetes masivos de correo, spameos tan salvajes que los filtros que debían actuar contra ellos fueron los primeros en sumarse a la huelga, se crackeaban contraseñas desde telnet (en ocasiones no hacia falta ni crackearlas, la colaboración obrera podía hacer maravillas) y se apagaban sistemas.
Una ingente cantidad de servidores, en territorio nacional y foraneos eran forzados a arrodillarse y recibir todo un bukkake digital, mientras sus puertos abiertos eran ensanchados hasta niveles de goatse.
El caos había comenzado, aunque tardaría en ser visible a un nivel publico.
Barcelona, día 29 de septiembre, 8:00h.
Una oficina cualquiera.
Los primeros administrativos llegaron a su puesto de trabajo, lo primero era encender el pc, como todas las mañanas, los programas habituales se cargaron mientras los usuarios discutían sobre lo ultimo de Belén Estaban y dejaban sus bártulos junto a la mesa. Nadie notó nada en ese momento.
8:30h
Las llamadas a los departamentos de IT, y mantenimiento (en muchas empresas esta todo refundido) se suceden a velocidad de vértigo, las lineas se saturan los administradores de sistemas sencillamente andan faltos de orejas para responder a todas, se afanan en buscar soluciones pero es inútil, el ataque es demasiado potente, pueden proteger los equipos de los usuarios y las redes internas sin problemas, el ataque no esta causando problemas en ellos, pero no pueden poner en marcha las redes externas, estas siguen saturándose, la gente no puede logearse, no solo en el curro, en casa tampoco. Un sudor frío los recorre, el grueso del personal y los jefes llegarán a sus puestos en media hora y hay poca esperanza de poner solucionarlo todo en ese plazo.
9:15 horas
Ahora si que se han saturado las lineas telefónicas, todo el mundo llama a los informáticos al mismo tiempo, el hilo musical en todas las oficinas del país es la señal de “comunicando”, no contentos con ello, grupos de usuarios enfurecidos a los que apenas calma ya la visión del jefe que ha bajado a ver que sucede, acuden físicamente para quejarse entre gritos de indignación, orgullo laboral herido y amenazas cada vez menos empresariales.

9:30h
Ahora son los administradores de sistemas los que se cuelgan ante la avalancha, unos se esconden debajo de la mesa, otros quedan catatónicos sin remedio en una convincente imitación de un pantallazo azul y algunos acuden a la sala de servidores para quemarse allí a lo bonzo. Anulados los médicos nada puede impedir ya que la plaga se extienda y agrave.

Los pobricos.
10:00h
Los medios se hacen eco de lo que casi todo trabajador sabe ya, las lineas de móvil se sobrecargan por las conversaciones incluso los no afectados empiezan a sentir el pánico y la ira de manos de los frustrados empleados, la furia llega ya a los escalones mas altos de la dirección de las empresas, cuando no surge de allí directamente. Las broncas se suceden en los puestos de trabajo , rencores ocultos o latentes salen a la luz y se avivan, en algunos lugares se esta llegando a las manos, los usuarios furiosos retroalimentan su confusión y pánico contagiando a muchos mas en el proceso, la cosa esta empezando a fluir incluso fuera de los centros de trabajo.
10:30h
La anarquía ya es generalizada, impedidos de hacer su labor diaria los trabajadores empiezan a amotinarse, madie les frena, los directivos se suman a las revueltas, el mobiliario de oficina sufre las consecuencias, las llamadas de teléfono entre ellos solo empeoran las cosas.
11:30, Pamplona.
En la factoría Wolkswagen se registra el primer caso de amotinamiento directivo de los muchos que habrá a lo largo de la jornada, los jefes bajan de las oficinas con los ojos inyectados en sangre al grito de “¡ A las barricadas panda de maricones!”, el jefe de recursos humanos espeta furioso “!!un ERE debería cascaros a todos, panda de nenazas!!” “!! A la huelga ahora mismo, cruzad esas putas transpaletas!!” En el baño, el papel higiénico ha sido sustituido por el manual de prevención de riesgos.
Escenas así se suceden en todas las fabricas minuto a minuto, cada noticia alimenta mas el reguero de incidentes que se extiende como las ladillas en una sauna. En las ciudades, oficinistas rabiosos se echan a la calle incapaces de soportar mas la presencia de los demás y vuelcan su cólera contra los transeuntes, revueltas espontaneas ocurren al mezclarse estos.
12:00h
En el centro de las ciudades barricadas cortan todos los accesos, la policía, totalmente desorientada pide instrucciones, pero las jefaturas y cuarteles operativos parecen poseidos también por la misma furia que ven en las caras de los alborotadores, que ya alcanzan cifras de miles. Las ordenes son contradictorias y exageradas, rara vez son cumplidas, los pocos sitios donde se hace las cargas policiales no hacen sino incrementar el pánico. La gente corre a esconderse mientras que poseer un móvil 3G se ha convertido en una actividad peligrosa, susceptible de atraer las atenciones de “los infectados”. Mientras, en los polígonos industriales, trabajadores , curiosos y multitud de “ninis” poligoneros son abrasados por el personal de oficina rabioso.
12:30. Centro de Madrid.
Una oleada, calculada mas tarde en unas 2.000 personas, de ejecutivos y soportes administrativos irrumpe en la escalinata del congreso, los agentes de seguridad, aterrados cierran las puertas, pero la acción deviene inútil, los exaltad0s arrancan las señales de trafico, e incluso farolas para usarlas de ariete e irrumpir en el hemiciclo, todo intento de detenerlos en inútil, la furia también esta dentro, son atacados por ambos frentes y despedazados por un masa furiosa de gente poseída por una mezcla de rabia y síndrome de Tourrette.
Los diputados no logran escapar el presidente del gobierno es fusilado a bofetadas mientras en una orgía de depravación y violencia el ministro de trabajo es enculado sumariamente y en masa al mismo tiempo que Leire Pajín recibe una rápida y colérica serie de acontecimientos planetarios. La oposición no corre mejor suerte, Mariano Rajoy es afeitado hasta la muerte y la portavoz del partido asfixiada con maquillaje que algunas de las atacantes portaban en el bolso. Estos son solo algunos de los horrendos incidentes, unos mas entre la tónica general en todo el país.

Al anochecer los fuegos aún alumbran ciudades y polígonos industriales y un humo denso hace difícil el respirar, los supervivientes confusos y perdidos vagan por las calles destruidas, producto del inimaginable estallido de furia del día. Ya nadie manda, nadie sabe nada, todos se odian, la noche cae y solo se oyen rugidos y gimoteos ocasionales.
En su guarida muchos de los perpetradores del ataque se horrorizan por lo ocurrido, algunos lloran presas de la histeria, otros, los mas desalmados, sonríen satisfechos felicitándose por un plan bien ejecutado.

Los sospechosos habituales.
- ¿Lo ves Paco? !!Te dije que si tirábamos toda la mañana los servidores de Facebook, Twiter, MSN y demás redes sociales, en este puto país los procastinadores lo mandarían todo al infierno!!

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