Una pregunta:
¿Una paella con un sofrito pariente lejano del lindane, unos calamares prejubilados, unos langostinos que murieron de aburrimiento y el arroz pasado, sigue siendo una paella?
Pues si, pero es una paella de mierda.
¿Que opinaríais si en un restaurante os pusieran una paella así? ¿Aceptaríais el argumento del cocinero de que siempre se ha hecho así y que nunca se ha quejado nadie? ¿Os callaríais si os dijeran que si os parece mal lo hicierais vosotros mismos?
No hace falta que respondáis, esta claro lo que diríamos todos.
Y sin embargo nos comemos la paella de mierda todos los días y sin rechistar. Cada vez que torcemos el gesto, tanto el camarero como el cocinero nos hacen no solo cerrar la boca sino avergonzarnos de que no nos guste.
A estas alturas es bastante obvio que no estoy hablando de paellas, pero la analogía es un buen punto de partida para el tema.
La semana anterior a las elecciones acudí un par de veces a una de las concentraciones del movimiento “Democracia real ya”, en concreto a la que quedaba mas cerca de mi casa, la del teatro Arriaga de Bilbao, allí coincidí con bastante gente y reconocí a mas de un periodista ademas de muchos iluminados. He de reconocer que mi actitud en un principio era bastante escéptica, cuando no cínica, no con el hecho de la protesta en sí, sino en cuanto a los concentrados y a la calidad de los argumentos, previamente me había leído las propuestas publicadas del movimiento.
Pese a que muchas son lógicas, pertinentes y necesarias, otras son de un utópico que asusta, esta impresión se vio muy reforzada después de asistir a una de las asambleas: reiki, magufadas new age, tergiversaciones históricas, iluminados que decían que el diario “Gara” estaba a sueldo del club Bilderberg (imaginaoslo) y toda clase de planteamientos y demandas que delataban que el que las profería no tenía mucha idea del mundo en que vivía.
Hay que decir en justicia que este tipo de movimientos atraen a todo tipo de gente y que muchos de los que soltaban las mejores paridas no eran precisamente veinteañeros.
La verdad es que si ya venía cínico me sumaron un +15, aquella noche ya estaba redactando mentalmente un jugoso post para nuestro blog amigo “Subnorbook”, cuando me afearon la conducta: me dijeron que ante el que no sabe la actitud correcta es enseñar, no reírse.
Dada la vocación por la divulgación que tengo no es extraño que la frase me dejara avergonzado y pensando no tanto en ir, coger el micrófono y explicar en que se equivocan (lo cual sería de una arrogancia insufrible), sino en empezar a mirar el movimiento con otros ojos. Tenemos en toda Europa una generación que no para de hablar de su implicación en el mayo del 68 y de su militancia antifranquista cuando eran jóvenes, cuando todos sabemos que, por simple cuestión de números, el 90% de ellos mienten (en París no caben los 20 millones de personas que parece que estuvieron, ni los grises de Franco podían perseguir a tanta gente como dicen), hoy día esos mismos bolcheviques de salón se horrorizan con las acampadas y esos jóvenes “perroflautas”.
Nota para redactores de Intereconomía, Tele5 y otros tipos de imbéciles: Un “perroflauta” es un punkarra itinerante que se gana la vida pidiendo en las esquinas mientras toca la flauta, no un joven con tatoos y piercings que podría ser desde un hijo de papa hasta un ingeniero de software y empresario.
Tras esperar unas semanas para ver como se desarrollaba el asunto y sobre todo como se portaron las urnas, creo que ya puedo arriesgar unas cuantas conclusiones:
- Como en el caso de la paella, vivimos en una democracia de mierda que existe solo en sus formas, esto ya lo sabíamos muchos de antes, pero, siguiendo con otra analogía, no es lo mismo saber que alguien no ha tirado de la cadena del water que el olor a mierda invada toda la casa, eso ha hecho el movimiento y las acampadas: Hacer que la mierda de democracia que tenemos apeste hasta los cielos.
- Las formas no son el fondo: soy abogado y por ende mas plasta que nadie con la importancia de las formas, pero esa misma formación de jurista (Montesquieu, Adams, Jefferson, Locke, Hobbes, Durkheim, Comte, Betham…..), me hace ser consciente de con que propósito fueron creadas dichas formas. La finalidad última siempre fue crear un sistema que intentara garantizar, con los limites de la falibilidad humana, la justicia y la representatividad, que impidiera los autoritarismos y sobre todo las oligarquías: todo el que conoce la historia sabe que un parlamento puede ser tan temible como un dictador, si no me creéis poned en Google “Cromwell” o “Robespierre”.
- Dicho lo anterior, resulta palmario que en España ese bienintencionado intento ha fracasado, llevamos décadas gobernados por una oligarquía compuesta de partidos, intereses económicos y propaganda mediática. Se que esto suena como el típico rollo conspiranoico pero no, no hay ninguna malvada voluntad ni grupo en la sombra, está delante de nuestras narices: son las poderosas fuerzas del conformismo acomodaticio y el pesebrismo.
Los partidos políticos se han convertido en un club de rivalidades y de trepas, mas ocupados en hacer camarillas de poder y sus integrantes en hacer una carrera cuasi-funcionarial dentro de el, que en representar a nadie o en hacer concurso de méritos alguno entre ellos. Es la cultura del “amigo/partidario de”. Esta cultura del amiguismo y la influencia ha calado tanto en nuestra “clase política” (que asco me da la expresión) que a nadie le sorprenden cosas increíbles como que Leire Pajín sea ministra (aquí su CV comparado con sus homólogos europeos), que el candidato de la oposición lleve 8 años en un cargo nombrado a dedo o que en el PSOE se celebren como democráticas una primarias con un solo candidato.
Estos partidos aglutinan desde hace ya muchos años todo el poder, tanto económico como político, con una ley electoral a medida y el libre acceso a todos los recursos mediáticos y económicos necesarios para hacer mella en el proceso. A nadie le sorprende la idea de que competir en unas elecciones es caro y necesita de mucha publicidad (lo cual redunda en mas dinero), si quieres competir de verdad necesitas medios de comunicación afines que te den voz y sobre todo apoyo financiero. Es del todo iluso pensar que se puede colar cualquier advenedizo.
- Mención aparte merecen los medios de comunicación, que llevan cubriéndose de gloria desde el principio. Hace poco dí una charla sobre falacias lógicas y la verdad fue bastante fácil: solo con mirar el tratamiento informativo de las principales cadenas del fenómeno 15M durante un solo día, podía identificarlas TODAS, desde la de falsa analogía, a la de las consecuencias funestas, el “non sequitur”, “post hoc ergo propter hoc”, la falsa dicotomia,……………..y un largo etcetera. NO hace falta recurrir a intereconomia y sus falsos jóvenes: en A3, T5 o Cuatro he visto cosas que me daban hasta vergüenza ajena.
No esta fuera de lugar decir que los medios son empresas privadas en su mayoría y que responden a intereses económicos, no es tampoco falaz decir que su discurso adopta solamente la apariencia de diversidad cuando se hace evidente que la linea editorial fundamental sigue los intereses de sus dueños, esto se cumple mas directamente aún en los medios públicos.
No es información lo que nos dan, son datos mezclados y fuera de contexto, no es pluralidad lo que muestran sino broncas insustanciales sobre temas secundarios para ocultar su principal acuerdo. Esto no es algo nuevo, como muestra un botón: ¿nunca os habéis preguntado por que si zapeais entre distintos canales a la hora del telediario, os encontráis con las mismas noticias exactamente (a menudo con los mismos planos y testimonios) y casi en el mismo orden? Porque no hablo solo de las noticias de cabecera, sino incluso las anecdóticas como una calabaza de 50 kilos o el tío mas alto del mundo.
Esto es por las agencias de noticias, muchos medios son tan vagos o “ahorradores” que ya solo cogen los teletipos y vídeos de las agencias y solo se ocupan de darle el toque particular de la casa.
Otro punto importante es el corporativismo: todo el movimiento asambleario ha sido convocado, informado y mantenido no solo al margen de los medios, sino incluso en contra de ellos, delatando que toda una generación ya no les usa para definir sus realidades y que no cree en lo que sus presentadores dicen. Esto representa una merma de poder, una brecha en su tarea de creadores de opinión, no es raro que carguen contra el, internet no solo esta cabreando a la SGAE.
- Como he dicho antes, llego a la conclusión de que si, vivimos en una democracia, pero solo en sus formas. La mejor demostración son las reacciones del “establishment” con los indignados, ¿como es posible que se concentren miles de personas durante semanas en casi todas las capitales de provincia y que ningún grupo político haya siquiera entrado hablar de sus demandas? ¿Como puede ser que no se haya suscitado el mas mínimo debate?
Esto si que iguala a todos los políticos.
Eso si, mientras si que he visto tergiversaciones, manipulaciones, una continua ridiculización, a “intelectuales” e “ilustres demócratas” pontificar sin saber de que están hablando y todos en el mismo sentido: deslegitimando a los indignados, cuando no condescendiendo con sus buenas intenciones con una arrogancia insufrible.
- Cada vez que mientas algo de esto ellos no tardan en apelar a las urnas, obviando todos los factores que citado anteriormente, identificándose a si mismos con la democracia, como si la democracia fuera un sistema político determinado en lugar de una idea, una gloriosa idea que del mismo modo que se puede seguir se puede traicionar. Esa gente no representa a la democracia sino a un determinado sistema que usa las formas de esta.
Una figura muy conocida del derecho tributario es el “fraude de ley”, que viene a decir que el utilizar la letra de una norma para eludir su finalidad u objetivo, es un fraude. Y en eso consiste nuestra paella, que tiene todos los ingredientes que la mejor pero tan mal escogidos y preparados que es una bazofia incomestible que el camarero nos hace tragar mientras nos hace creer que es alta cocina.
Deberíamos estar acostumbrados, es lo que les hacemos a los guiris, pero la picaresca no tiene gracia cuando se vuelve contra ti, ¿verdad?
- ¿Por que ahora? Porque, pese a que todas estas circunstancias vienen ocurriendo desde hace mucho tiempo atrás, con 5 millones de parados (un 20% de la población activa, por el amor de dios), una generación ya perdida según la OCDE, muchos años de crisis por delante y sobre todo porque no aprendemos de los errores y seguimos insistiendo en un sistema que fomenta la especulación y la corrupción, hay mas razones que nunca.
- ¿Porque los jóvenes? Porque son los que no tienen futuro, los que les roban su educación, les maltratan en curros de mierda con sueldos de miseria, los que no tienen donde caerse muertos ni perspectiva de tenerlo, los que son despreciados por una sociedad que les ha puesto en la picota.
- ¿Por que contra los políticos? Porque lo natural es que defiendas a quien te da de comer, no es lógico que un directivo de BBVA ponga a parir la banca o que un publicista (me niego a llamarlos periodistas) no defienda los intereses de quien le da empleo. Pero los políticos se supone que están a nuestro servicio o por lo menos de eso se jactan: es hora de cumplir o meterles un ERE por falta de competitividad, ya que están de moda.
- ¿Pero no es cierto que muchas propuestas son utópicas y faltas de realismo, cuando no chorradas? Es cierto en muchos casos, pero en otros no, es necesario abrir el debate: las propuestas inútiles caerán por si solas y las buenas saldrán a flote, pero lo mas importante es que surgirán otras en las que aún no se ha pensado.
- ¿Pero esto no pone en peligro los cimientos de la democracia? El argumento del apocalípsis es el que han usado todos los culos acomodados desde tiempos de Hammurabi, revisar y replantearse las cosas es imprescindible si queremos vivir en el mundo real y no en un museo, “revolución” significa “vuelta a evolucionar”.
Es como el caso de la chica que espetó un “viva la república” al principito, la respuesta de este: que su posición venía garantizada por la constitución, se repitió como un mantra entre todos los “intelectuales” y “democratas” de este país.
Todo jurista sabe que una constitución no es una norma otorgada por dios, que como todas las leyes, debe ser revisada cada cierto tiempo para que sea valida y que hacerlo no suele suscitar motines en los países civilizados, salvo que quieras decirme que por ejemplo Francia es una república bananera.
Dos tips: 1º Nuestra constitución es una copia modificada de la “ley fundamental de Bonn” de 1949, vamos de la constitución de la RFA, tampoco es que fueran muy originales.
2º Decir que la constitución representa a día de hoy “la voluntad de los españoles” es una falacia de primer orden, toda vez que ningún español menor de 50 años ha podido dar su opinión jamas sobre ella. Representa la voluntad de los españoles de 1978, no la de los de 2011, tanto la gente como el país han cambiado mucho desde entonces.
Con esto creo que he hablado bastante del tema por hoy, son muchas las cosas a considerar, solo tengo una cosa mas que decir a todos los padres preocupados:




